Direct Meds cobra $249 al mes por la semaglutida sublingual y $297 por la inyectable, con la tirzepatida en $299 y $399, y cada página de producto lo rotula igual: se factura cada mes. El precio es de todo incluido —medicamento, apoyo de enfermería, envío y seguimiento— y sin cuota de membresía.
Las cuatro presentaciones tienen su cifra en la tienda, con la etiqueta «Billed Every Month» debajo: semaglutida sublingual $249.00, semaglutida inyectable $297.00, tirzepatida sublingual $299.00, tirzepatida inyectable $399.00. Sus preguntas frecuentes lo confirman: los planes empiezan en $249 al mes en semaglutida sublingual y $297 en inyección, sin cuotas ocultas, y todo va incluido en una sola tarifa mensual: el medicamento, el apoyo de enfermería, el envío y el seguimiento digital.
Anuncian además descuentos para clientes nuevos y precio por volumen en planes de 6 o 12 meses, y aceptan pago con HSA y FSA. De esos descuentos no publican ni la cifra ni las condiciones, así que no hay forma de calcularlos por adelantado.
No publica en qué estados opera. Es la información que más falta hace en una web que por lo demás enseña casi todo lo demás.
Semaglutida y tirzepatida, cada una en inyección semanal y en gotas sublinguales, que se colocan debajo de la lengua y suelen tomarse con más frecuencia según lo que indique el médico. Es una diferencia práctica real si la aguja te frena. Dicen ser un proveedor de telesalud certificado por LegitScript y conforme a HIPAA, trabajar solo con médicos y farmacias con licencia, y someter el medicamento a pruebas de terceros de pureza, seguridad y potencia. No están aprobados por la FDA: el compuesto nunca lo está, y su propio aviso lo dice.
Sin citas. Llenas un cuestionario en línea y un formulario de ingreso virtual en pocos minutos; un médico con licencia revisa tu caso «en unas pocas horas hábiles», según su respuesta. Si te aprueban, la receta se prepara en una farmacia de compuestos certificada en Estados Unidos y sale en un día hábil, con número de rastreo por correo o mensaje de texto. A partir de ahí tienes acceso continuo a su personal de enfermería para preguntas y seguimiento.
Un día hábil desde la aprobación, con rastreo y en empaque discreto, incluido en la tarifa mensual. Es de los plazos de despacho más cortos que registramos entre los proveedores de esta tabla que publican uno.
Su sitio anuncia cancelación en cualquier momento, sin membresía mensual y sin suscripciones, en el mismo bloque donde promete que no hay cargos sorpresa. No encontramos una política de cancelación desarrollada —ventana de aviso, reembolsos— en las páginas que leímos, así que el detalle habría que confirmarlo antes de dar la tarjeta.
En qué estados recetan, porque no lo publican. Cuánto es exactamente el descuento de cliente nuevo y qué condiciones tiene. Y qué pasa con el dinero si cancelas después de que la receta salió a la farmacia, que es la frontera habitual en este tipo de programa.
Hay una segunda razón para preguntar: la dosis sublingual y la inyectable no se cotizan igual —$249 contra $297 en semaglutida, $299 contra $399 en tirzepatida— y la diferencia anual pasa de $500. Elegir por comodidad tiene precio, y conviene saber cuál es antes de marcar la casilla.
La vía sublingual no se toma una vez por semana como la inyección: suele ser más frecuente, según lo que indique el médico. Antes de elegirla por comodidad, pregunta cuál es la pauta concreta de tu caso, porque cambia la rutina diaria más de lo que parece en la página de producto.
Quien quiera el precio mensual más bajo de esta tabla: $249 y $297 quedan en la mitad alta y hay opciones más baratas aquí mismo. Quien necesite medicamento de marca aprobado por la FDA, que aquí no hay. Y quien quiera confirmar la cobertura de su estado antes de registrarse. Léelo también junto al aviso de la carta de advertencia de la FDA que aparece arriba en esta página.