Trimi cobra $175 al mes por la semaglutida compuesta y $235 por la tirzepatida sin ningún compromiso, y publica entera la escalera de descuentos hasta el plan anual. Es de las pocas de esta tabla donde puedes ver, en la misma pantalla, lo que cuesta quedarte un mes y lo que cuesta comprometerte doce.
La tabla de planes de su página de semaglutida dice: mes a mes, sin compromiso, $175; tres meses, $145 al mes ($435 de cargo); seis meses, $120 al mes ($720); anual, $99 al mes ($1,188 cobrados una sola vez al año). La tirzepatida sigue el mismo patrón: $235 el mes suelto, $199 a tres meses ($597), $175 a seis ($1,050) y $125 al año ($1,500).
El «$99 al mes» que ves en su publicidad es el escalón anual, y ellos mismos lo admiten en letra pequeña: «Trimi pricing ($99/mo) is the annual plan». Nos parece bien que lo digan; lo que hay que entender es que ese número no es comprable por mes. Si vas mes a mes, tu cifra es $175.
Dentro del plan entra el medicamento, el envío nocturno gratuito, el acompañamiento médico continuo, el acceso al portal del paciente y material de coaching. Sus preguntas frecuentes dicen que no hay cuotas ocultas ni costo de membresía. Los planes son elegibles para pago con FSA y HSA.
Los 50 estados, según su propia página. El medicamento lo preparan farmacias 503A con licencia estatal en Estados Unidos, y su aviso legal explica que la preparación compuesta no está aprobada por la FDA como producto, aunque el principio activo sí lo esté en formulaciones comerciales como Wegovy, Ozempic, Zepbound y Mounjaro. Es una explicación honesta y poco frecuente.
Semaglutida y tirzepatida compuestas, inyectables, dentro de la misma membresía. No hay marca comercial ni presentación oral. Su equipo dice empezar a todos los pacientes en dosis baja y subir de forma gradual para reducir efectos secundarios, y que el médico decide si el medicamento es apropiado para tu caso. La página está firmada por un revisor médico con nombre: el Dr. Sean Arora, MD, director médico, junto al equipo clínico con licencia.
Consulta en línea con un médico certificado, sin necesidad de seguro. Aprobada la receta, el despacho sale en aproximadamente 24 horas. No piden cita presencial ni análisis previos publicados.
Nocturno y gratuito, incluido en el precio del plan, con cobertura en los 50 estados. Su comparativa con la marca lo pone como diferencia explícita: en la farmacia tradicional la consulta y el envío van por separado; aquí van dentro.
Sin penalización. Su respuesta dice que puedes cancelar la suscripción cuando quieras, que no hay cargos por cancelación ni compromisos de largo plazo, y que se gestiona escribiendo al equipo de soporte. No es cancelación con un clic desde el portal —hay que pedirla—, pero tampoco hay plazo mínimo.
También anuncian una garantía: si sigues el plan seis meses y no bajas de peso, puedes pedir un reembolso, sujeto a términos. Como en toda garantía condicionada, los términos son la parte que hay que leer antes.
Qué escalón contrataste. La diferencia entre $175 y $99 al mes es de $912 al año, y el carrito no siempre deja claro cuál está seleccionado. Las condiciones de la garantía de seis meses, que su página menciona con un «terms apply» sin desarrollar en la misma pantalla. Y la fecha del primer cobro del plan anual, porque son $1,188 o $1,500 en un solo cargo y conviene que no caiga por sorpresa. Si vas a pagar con HSA o FSA, confirma también que tu administrador acepta el cargo: ellos dicen que los planes son elegibles, pero quien aprueba el gasto es tu plan, no el proveedor.
Quien necesite el medicamento de marca aprobado por la FDA. Quien no quiera inyectarse: aquí no hay pastilla ni gotas. Y quien compare solo por el titular: si lees «$99» y planeas pagar mes a mes, el número que te va a tocar es $175, y hay opciones más baratas en esta tabla para el mes suelto.