Sesame Care es el único de esta tabla donde lo que compras es medicamento de marca aprobado por la FDA a precio de bolsillo: la pastilla de Wegovy arranca en $149 al mes en las dos dosis más bajas y sube a $299 en las altas, y el Zepbound va de $299 a $699 según la dosis. A eso hay que sumarle la cuota de la plataforma, y ahí está la trampa de comparación.
Son dos facturas, no una. Por un lado el medicamento: Wegovy en pastilla desde $149 al mes para 1.5 mg y 4 mg, $299 para las dosis superiores; Zepbound desde $299 al mes para 2.5 mg hasta $699 para 10 mg, 12.5 mg y 15 mg. Por otro, la suscripción de la plataforma —Success by Sesame—, que se cobra a $99 cada 28 días si la llevas mes a mes, o a $59 al mes si contratas el año. Cuando compares esta línea con un compuesto de $199 «todo incluido», suma las dos partes o la comparación no vale.
La suscripción sí trae algo dentro: los análisis de laboratorio que ordene tu médico están cubiertos si te los haces en Quest Diagnostics, salvo en Arizona, Hawái, Dakota del Norte, Nueva Jersey, Nueva York, Oklahoma, Rhode Island, Dakota del Sur y Wyoming, donde el laboratorio te lo cobran aparte.
Es un mercado nacional de telesalud, no un programa con lista de estados. Eliges tú al médico dentro del catálogo y ves su precio antes de reservar, que es exactamente lo contrario del modelo de cuestionario primero y precio después.
Marca de verdad: Wegovy en pluma y en pastilla, Zepbound, Ozempic, Mounjaro y Rybelsus, si el médico lo considera clínicamente apropiado. No es un programa de compuesto disfrazado. La contrapartida es que el precio de marca sin seguro es alto y sube con la dosis, cosa que en el compuesto de esta tabla no siempre pasa.
Llenas un cuestionario breve, eliges tu médico y tienes una videoconsulta donde hablas de tu historial y tus metas. Ese médico arma el plan y pide análisis si necesita datos metabólicos. Si receta, puedes recoger en la farmacia local que prefieras el mismo día o pedir entrega a domicilio. Es el único de esta tabla donde recoger en tu farmacia de siempre es una opción.
No lo facturan. Su respuesta es explícita: el programa está abierto a todos sin importar si tienes seguro, y no cobran a las aseguradoras para mantener el precio parejo. Eso significa que no hay sorpresas de facturación, y también que nadie te va a cubrir una parte.
La política está escrita y es de las más concretas que leímos. Si cancelas al menos tres horas antes de la hora de tu primera consulta, te devuelven todo. Si la consulta ya ocurrió, el primer mes no se devuelve. Después puedes cancelar tú mismo cuando quieras, con la condición de hacerlo antes de que empiece el siguiente ciclo de cobro; los meses ya pagados no se reembolsan.
El precio del médico que elijas, porque aquí lo fija cada proveedor y por eso puedes verlo antes de reservar: dos consultas del mismo catálogo pueden costar distinto. Si tu farmacia local tiene existencia del medicamento de marca que te vayan a recetar, ya que la opción de recoger el mismo día depende de eso. Si vives en Arizona, Hawái, Dakota del Norte, Nueva Jersey, Nueva York, Oklahoma, Rhode Island, Dakota del Sur o Wyoming, cuánto te va a cobrar el laboratorio por los análisis, que ahí no entran en la suscripción. Y la hora exacta de tu primera consulta, porque el reembolso completo solo existe si cancelas al menos tres horas antes de esa hora.
Quien busque el costo mensual más bajo: con dos facturas sumadas, esta no es la vía barata. Quien quiera un acompañamiento continuo tipo programa —aquí eliges médico y consulta, no te asignan un entrenador—. Y quien viva en uno de los nueve estados donde el laboratorio queda fuera de la suscripción y no quiera ese gasto extra.